viernes, 30 de diciembre de 2016

Mi Carta a los Reyes Magos


Como cada año me dirijo a vosotros en demanda de ayuda, …para nuestros hermanos.-

                La guerra civil de Siria está produciendo desde el pasado año 2.011 que estalló, un conflicto bélico que está involucrando a casi todo el mundo.- Los motivos de dicha guerra, de todos son conocidos:



n  El descenso de la producción de petróleo, que produjo una reducción en los ingresos estales, y que obligó a  recortes de subsidios y derechos.-

n   Una intensa sequia que ocasionó una crisis hídrica que afectó principalmente a la producción de trigo.-

n  Un  éxodo rural masivo de centenares de miles de personas, que como consecuencia de la desertificación de sus tierras, emigraron a zonas y ciudades costeras dominadas por sectas distintas, entrando en conflictos con otras facciones.


                Todo ello contribuyó a formar en buen caldo de cultivo para la guerra, sin dejar de lado la corrupción, la violación de los derechos humanos y la desigualdad,  para que todas estas sectas y minorías desencadenaran conflictos suficientes para desembocar en la actual Guerra Civil que están soportando  desde hace más de cinco años y como consecuencia de ello, el éxodo de más de Cinco millones de desplazados que dependen directamente de la ayuda humanitaria para poder subsistir.-



                Nuestro Mare Nostrum, en el que probablemente hemos navegado por sus aguas, volado sobre ellas o disfrutado de sus hermosas playas y que durante tantos siglos fue la vía  de transportes más utilizada por los romanos y por el que floreció un próspero comercio que convirtió el mismo en la gran arteria comercial del Imperio Romano., sea ahora el gran cementerio en el que se está convirtiendo, tanto de sirios como de africanos que perecen en sus aguas, -huyendo de sus lugares de origen-, en busca de la “tierra prometida”, Europa.




                Estos desplazados, que ansían llegar a un país que los acoja y proteja, después de haber sufrido los avatares de las guerras y las hambrunas, tienen que soportar, además de las inclemencias del tiempo, los sinsabores del periplo, los conflictos con las “mafias” que los extorsionan, como los políticos europeos se platean su acogida y se pasen el problema unos países a otros, como si de una pelota de futbol se tratara.-



                La Iglesia, como siempre impasible, mirando hacia otro lado. Y esto es, queridos Reyes Magos, lo que quiero de solucionéis.- Vosotros de sois magos, vosotros que cambiáis conciencias y formas de pensar, alterad, modificad, la de los políticos de turno, para que con sus decisiones, cambien las vidas de estas personas y para que con ello las risas frustradas de tantos pequeños puedan volver a sus rostros.- Nosotros, los ciudadanos de a píe, solo podemos pediros ayuda.- Ayudad a esta gente tan necesitada.- Gracias   

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Navidad


Caía la tarde, el sol se había ido retirando y sus rayos, aunque modestos en estas fechas, se iban remplazando por un aire frio y cortante, que helaba las entrañas.- El cielo se había vuelto gris y la niebla comenzaba a tender su manto sobre la ciudad.

Las fechas que se acercaban marcaban las imágenes que vestían las calles. Los escaparates de las tiendas y las grandes superficies, así como el alumbrado público instalado, para tal fin,  daban a entender las fechas navideñas. Todo el mundo se preparaba para tan importantes días y eso se observaba en la multitud que invadían las calles y la frenética actividad que las tiendas observaban.

Todos realizaban sus compras, adquirían los regalos para los suyos, pensaban en todos los compromisos a realizar y adquirían los más idóneos.


En esas calles, -de las grandes ciudades-, llenas de gentes,  nadie observa a los demás, nadie está pendiente de otras personas, de sus  inquietudes, de sus deseos, de sus problemas y de sus circunstancias y por ello, nadie se preocupa de aquella esquina, en la que en actitud postulante, sentados en el suelo, muertos de frio y con la cara sucia y demacrada por el hambre y el abandono, el pelo revuelto, casi descalzos y en harapos, unas pequeñas criaturas, ajenas a todo lo que pasa en la calle, pendiente solo de recibir algunas monedas, con las que poder acudir a casa.-

Acordémonos en estas fechas, -tan felices para muchos-, de estos niños, de estas personas que no tienen nada, que estas fechas no les dicen nada, que sus problemas subsisten, que sus necesidades no se cubren y que su futuro es muy incierto. En estas fechas hay que ayudar, hay que contribuir y favorecer a los demás y sobre todo pensar que también ellos tienen derecho y que también para ellos existe la Navidad. ¡¡Ayudar a estas gentes es ayudarnos a nosotros!!.

El futuro soñado

  I En horas largas de arduo sacrificio, dejaste sueños por un noble afán, renunciando al descanso y al diván de momentos con famili...