Los
años 1.968 y 1.969 fueron dos años muy prolijo en canciones.- Durante ellos
salieron a la luz baladas interpretadas por Artistas, Cantautores y Grupos
musicales pop que inundaron el mercado con sus canciones y transformaron progresivamente
nuestros gustos musicales, que hasta esa fecha se habían decantado más, por la
canción española y sobre todo por aquellas que a diario se oían por la radio, a
través de sus programas musicales o de los famosos “ discos dedicados “.-
Ya
en 1.968, España había ganado el Festival de Eurovisión, -amañado posiblemente-
y como muchos años después supimos, por un Fraga Iribarne, ministro entonces
del gobierno dictatorial que teníamos, y que después de su experiencia en Londres,
como Embajador de España ante el Reino Unido, llegó a la península imbuido de
la libertad y el progreso que disfrutaban entonces, las democracias europeas.-


Esa
experiencia y esas ganas de igualarnos a dichas naciones, -nuestras hermanas y
vecinas-, nos llevaron a una pequeña apertura, dentro de la rigidez que exigía el
régimen y que nos llevó a ver como nuestras playas se llenaban de turistas y
visitantes de otros países, y como a nuestros pueblos, -sobre todo los costeros-,
llegaban personas con otras formas de vida y con vivencias que para nosotros
eran distintas y nunca vistas y que poco a poco se fueron convirtiendo en los
espejos a los que teníamos que mirar, para poder salir de la ancestral vida que
vivíamos y a la que nos había conducido la hermética dictadura franquista.-
La
música ayudó mucho a que esa apertura fuera aún más provechosa, ya que estos
artistas visitaban otros países, y al nuestro acudían igualmente, de otros lares, atraídos no solo por nuestras
playas y nuestra gastronomía, sino también por una juventud que día a día iba
abriéndose al mundo y convirtiéndose en europea.- Así fue como nuestros
artistas del momento comenzaron a componer e interpretar sus canciones, que se
empezaron a oír por todas las
latitudes.- Entre todos ellos hay que incluir a Massiel con su “ La La La “, a
Juan y Junior con su “ Anduriña “, a Formula V, con su “ Cuéntame “, a Karina
con “ Las Flechas del Amor “, a nuestro máximo representante en la canción,
hasta entonces el más conocido en el extranjero, Raphael con su “ Digan lo que
digan “ y un Julio Iglesias, desconocido,
ganador del Festival de Benidorm, con su canción “ La Vida sigue Igual “, muy
promocionada y que posteriormente fue versionada igualmente por el grupo pop Los
Gritos, que con su canción Los Molinos de la Mancha, grabaron un disco LP junto
con la de Julio Iglesias.-

Esta
canción de Julio Iglesias, representó para mí la canción más bonita, la que mas
escuchaba y la más veces interpretada junto con otras como: “ Alguien cantó “ y
“ No puedo quitar mis ojos de ti “, de Matt Monro, en aquellas Gramolas o Máquinas musicales, que en los
bares de la época se instalaban para que sus clientes, pudieran escuchar las
canciones del momento, a cambio de una pequeña aportación, por tal servicio.- (
Recordemos que por aquellas fechas, aún no existían las cintas cassettes ).
En
aquel curso de 1.968-1.969 que pasé en Badajoz estudiando Primer Curso del
nuevo Magisterio, representó para mí un año lleno de incertidumbres, no solo
por mis estudios, a lo que habían llegado, después de haber pasado por unos
exámenes del antiguo plan de Magisterio y que no tuve la dicha de aprobar,
aunque al cabo de los años, pude comprobar de que el examen de ingreso en dicha
carrera había sido apto, en lugar del suspenso que reflejaba la papeleta de
examen que me entregaron como justificación del mismo.- Fue por ello, por lo
que tuve que estudiar Quinto y Sexto curso de bachiller superior, para poder
optar al nuevo plan de estudios de Magisterio que a partir de entonces se
imponía.-

Por
ello, me matriculé en la Escuela Normal
de Badajoz, para estudiar el primer curso de dicha carrera y tuve que
ausentarme de casa e instalarme en una pensión en Badajoz, para dicho fin, junto con tres compañeros más y vecinos de
Almendralejo, que compartimos no solo pensión, sino también vivencias, buenos
momentos y satisfacciones estudiantiles, en aquel curso que estuvimos juntos.-
Recuerdo
que, una vez comenzado el curso, y cuando nos cansábamos de estudiar, allá sobre las nueve de la noche, y antes de
cenar, bajábamos al Bar de Manolo, -que estaba en la misma Avenida en que
vivíamos-, la de Pardaleras, esquina calle San Juan de Dios, actualmente
convertido en oficina bancaria.- Pues bien, allí nos
tomábamos algunas cervezas o vinos, dependiendo del dinero que tuviéramos y al
mismo tiempo, escuchábamos música en las antigua Gramolas o Máquinas musicales
de la época, donde oíamos las canciones de actualidad y que ya comentamos
antes.-
En
esta pensión de la Avenida de Pardaleras, vivíamos dos estudiantes de
Magisterio y dos estudiantes de Química, de la Universidad de Extremadura, tan
recientemente creada, que aún no había instalaciones ni facultades donde
impartir clases y docencia, estando éstas repartidas por antiguos colegios,
institutos y demás dependencias sobre las que se realizaban las clases.-
Los
cuatro compañeros estudiábamos juntos, en el comedor de dicha vivienda, desde
las seis o siete de la tarde, hasta la hora de la cena, y después de ésta hasta
la hora ya avanzada la madrugada, deseada, cada uno se iba a la cama a la hora
que creía conveniente, dependiendo de cómo estuvieran sus trabajos, estudios,
etc.
Aquellos
tiempos representaron para mí un momento de inflexión en mi vida, porque
empezaron a ocurrir acontecimientos que cambiaron totalmente, no solo mi vida,
sino también la de toda mi familia.-
En
mi casa, la familia Garcia-Rodriguez, estaba formada por: mis padres, y mis
tres hermanos, Mary, Tomás y Tony.-
Mary
había terminado Magisterio, por el plan antiguo, y había aprobado las
oposiciones de 1.968 consiguiendo una plaza de Maestra en el pueblo de Paterna
de Ribera (Cádiz), donde estuvo ejerciendo su magisterio, estrictamente el
tiempo que tardaron en tramitarle la excedencia, que pidió por matrimonio.-
Esto no duró más de tres o cuatro meses y en ese escaso tiempo fuimos a
visitarla, no solo mis padres y nosotros, sus hermanos, sino también su novio
Gely, sus amigos Paco y Vicenta, y también nos acompañó mi novia, Pura, que
habíamos formalizado nuestro compromiso, hacia escasos días.-
Fuimos
como siempre que salíamos de viaje con Justo Lázaro, padre de Vicenta, taxista,
y con un coche bastante grande donde cabíamos todos nosotros y mi novia.- Y en
otro coche, en el de mi cuñado Gely, iban Paco y Vicenta y mi hermano Tomás.-
El viaje lo realizamos el día 12 de Octubre y nos alojamos en un pequeño Hotel
o Pensión, que estaba en mismo centro de Cádiz, frente al Ayuntamiento, en la
Plaza San Juan de Dios.- Se llamaba El Sardinero y allí estuvimos hospedados, los
dos días que duró el periplo.-
En
tan poco tiempo, hicimos de todo: fuimos a la playa a bañarnos, fuimos al
futbol al Estadio de Ramón de Carranza y todavía nos dio tiempo a Pura y a mí
de perdernos en un barrio, donde fuimos a un cine de verano, a ver una
película.- Al cabo de los dos días, volvimos a dejar a mi hermana en Paterna de
Ribera y nos volvimos a casa.- Poco tiempo después le concedieron la excedencia
a Mary y abandonó el magisterio, que tanto esfuerzo y anhelo le costó
conseguir.-
En
el orden económico, mi padre ahora disfrutaba de su propia empresa, un almacén
de coloniales y distribuidora de alimentación, que había recibido como traspaso
del antiguo negocio de su jefe Ramos Pérez López y en que invirtió todos los
ahorros de su vida, que en Mayo de 1.967 ascendía a la suma de Siete millones
quinientas mil pesetas, y que lo invirtió todo para quedarse con un negocio,
cargado de personal ( Veinticuatro trabajadores ) y con unas mercancías, (las
obrantes en esas fechas en las almacenes de Ramos Pérez ), que no tenían venta
y que las pagó a precio de oro.- En el acuerdo con su jefe también se
contemplaba la posibilidad, de que en caso de despido del personal, durante el
primer año, sería por cuenta de Ramos Pérez y de sendas cartas de garantía crediticia
con los Bancos Español de Crédito e Hispano Americano, hasta la suma de Tres
millones de pesetas, para todas aquellas operaciones, que mi padre realizara
con estas entidades y cuyo plazo de garantía, quedaba a criterio del Sr. Pérez
López.
Es
por esto, por ésta razón, por lo que empieza el calvario de mi familia.- La
nueva empresa que mi padre comienza se le impone el nombre de Francisco García
Morán, una empresa, como persona física a su nombre y como autónomo y se ubica
en la calle Francisco Pizarro, nº 58, en unos locales de una antigua fábrica de
alcoholes, propiedad de D. Jesús Sánchez-Grande.-
Se
realizaron las obras de acondicionamiento necesarias, se adecentó el local
pintándolo, se instalaron los muebles y mesas de despachos necesarios para el
fin que se pretendía y comenzamos a trabajar.-
Todo
el personal, (los veinticuatro), pasaron de una empresa a la otra, como pasaron
tanto los artículos almacenados en sus instalaciones, como los litros de vino o
licores, existentes en la fábrica de licores.- Hay que reconocer que la nueva
empresa fue muy ambiciosa, ya que en ella, no solo había una empresa
distribuidora de productos alimenticios y coloniales, sino también una bodega
de vinos y una fábrica de licores, donde se producían todo tipo de anisados,
coñacs, mistelas y otros espirituosos que en aquellos años se fabricaban y
comercializaban.-
La
cuestión a plantear es, una vez conocidos los hechos es, ¿porqué se hizo toda
la inversión en el momento de la instalación de la nueva empresa?, ¿porqué no
se dejaron para mejor momento, la inclusión de las bodegas o la fábrica de
licores y anisados, para otro momento, más idóneo y oportuno?.- La respuesta es
bien fácil, mi padre estuvo trabajando con Ramos Pérez, más de treinta años y fue
gerente de sus empresas, casi todo ese tiempo, teniendo en las mismas, por
escrituras de apoderamientos, la posibilidad de realizar todas las operaciones
y trabajos necesarios para la empresa; compras y ventas de sus productos; contrataciones y despidos de su personal; ingresos y
reintegros de sus fondos económicos y cualquier otra circunstancia necesaria
para la estabilidad de la misma.- En una palabra, tenia poder suficiente, para
realizar cualquier cosa, sin contar con el beneplácito de su jefe.- Toda esa
confianza en él depositada, estaba avalada por su celo profesional, por su
trabajo y dirección bien hecho y sobre todo, que su gestión era esplendida para
la rentabilidad de dicha empresa, siendo ésta la más grande y rentable de toda
Extremadura, en su sector.-
Todo
ese trabajo realizado, toda esa buena gestión hecha, y toda esa rentabilidad
empresarial, se veían compensada, no con un salario mensual, como cualquier
gestor puede tener, sino con una participación en las ventas o beneficios
anuales de dicha empresa.- Por ello esa cifra de inversión, que el tenia en
Mayo de 1.967, no era una cifra depositada en una entidad bancaria, sino que la
misma formaba parte de la empresa de Ramos Pérez.- En esas fechas, Ramos Pérez
no disponía de ese efectivo, -que era de mi padre-, para poder disponer de él y
con el mismo montar el negocio que él quisiera o dedicarse a ver la vida
plácidamente, ya que con esa cifra,-en aquellas fechas-, se podía vivir muy
bien.- Por tanto no le quedó más remedio que tener que aceptar las condiciones
que le impuso su jefe, sin pensar nunca que este hombre, al que él había
respetado durante toda su vida, y que representaba para él el ejemplo y espejo
donde mirarse, fuera hacerle la jugada que al final le hizo.-
La
actividad de la empresa comenzó. Los viajantes y vendedores, -repartido por
toda la región y parte de Andalucía-, comenzaron a mandar sus ventas y todo fue
desenvolviéndose normalmente.- Se servía la mercancía solicitada, se fabricaban
los anisados y licores vendidos y se exportaban los caldos que se vendían.- La
vida comercial era normal.- Las operaciones de descuento de papel con los
Bancos de entonces, Español de Crédito e Hispano Americano, se realizaban sin
problemas y la actividad se desarrollaba normalmente.-
Poco
a poco la empresa iba cubriendo sus objetivos, aunque toda su economía estaba
sustentada por las “famosas cartas de garantías”, y los bancos no ponían
problemas, porque veían que todo se desarrollaba perfectamente, y sus riesgos
estaban cubiertos, por dichas misivas.-
¿Porqué
y cuando empezó el declive?.- Una mañana que estaba mi padre en casa, ya que
había ido a desayunar, llegó la Tata Juana del mercado, y entre la compra que
había hecho, por encargo de mi madre, llevaba patatas que había comprado.- Mi padre
le preguntó a qué precio las había
comprado, diciéndole ésta que las había comprado a 1,20 Ptas Kilo.- Mi padre le
dijo que aquello no era posible, ya que al precio que el comercio las estaba
comprando eran a 0,20 Ptas Kilo, y que el almacenista las compraba a 0,15 Ptas
Kilo.- En el almacén, por aquellos días se habían comprado Dos vagones de
patatas, (20.000 Kilos ) a 0,15 Ptas Kilo.- En aquel momento se le ocurrió la
idea de pasar por la Imprenta Ventura Rodríguez, -que era vecino de La Lonja-, y le encargó un trabajo de octavillas
publicitarias, con el texto: LA LONJA.- OFERTA.- Patatas de Consumo blancas
0,50 Ptas Kilo.-

Llegó
a la oficina, llamó a un pintor para que rotulara el nombre de LA LONJA, en la
fachada interna del almacén y le dijo a Cotilla, que era el almacenero y el
encargado del almacén a que prepara todo lo necesario, porque al día siguiente
tendríamos muchas visitas de “ mariquillas “ a por la oferta que la publicidad
decía.- Efectivamente así fue y al día siguiente, una vez que el abuelo de Joaky,
el Sr. Francisco, hubiera repartido,
entre todas las mariquillas y amas de casas que visitaban la Plaza de Abastos,
las octavillas de la Oferta., comenzaron a llegar a La Lonja, mujeres atraídas
por la misma.- Pero una vez allí y viendo los artículos expuestos en las
estanterías, -y que eran los mismos que ellas compraban en sus comercios, pero
a precios mas bajos-, comenzaron a
solicitar éstos y adquirirlos.- Lo cierto es, que la cosa se “fue de madre”, ya
que los artículos se les vendía a precios de tarifa y estos precios eran los
mismos al que se le vendía al comercio.- Y ahí empezó el problema.- Los
clientes del comercio, nos dieron de
lado, y no querían comprarnos ni saber nada de La Lonja, sobre todo los de la
plaza y de los pueblos limítrofes, las quejas de los vendedores y viajantes de
la plaza y pueblos cercanos, nos llovía, por las quejas y amenazas de los
clientes de que no harían frente a nuestros cargos, aunque la mayoría de ellos, de otras ciudades, no tan cercanas, seguían consumiendo nuestros productos.-
El
problema real llegó cuando la familia Pérez López, enterada del éxito de LA
LONJA, piensa que todo ello ha sido montado con intención, que se había
esperado el momento, en que nos hicimos cargo del negocio del Sr. Pérez López, para llevar a cabo esta estrategia y
antes de hablar con mi padre y exponerle el asunto, pedirle explicaciones,
conocer como habían sucedidos los hechos, etc., no se les ocurre otra cosa, que visitar los
Bancos y retirar las cartas de garantías, que avalaban las operaciones
financieras con los mismos.- De la noche a la mañana, nos vemos, que los bancos
no hacen frente a nuestros compromisos de pagos adquiridos, devolviendo aquellos
cargos y pagos de nuestros proveedores, llegando con ello el caos.-
Las cuentas bancarias no solo se quedan
deudoras, sino que los bancos nos ponen muchos problemas con el papel a
negociar que les enviamos, empezando a controlarnos el riesgo comercial, que
hasta esa fecha no se había tenido en cuenta, y a mirar con lupa, cualquier operación financiera que intentábamos hacer.- Los proveedores, ante los
impagados ocasionados, se niegan a suministrarnos artículos, con lo cual no
podíamos servir a nuestros clientes, en las mismas condiciones que hasta ese
momento se había producido.- Y es a partir de ese momento, en que empieza el
calvario, ahí empiezan los problemas, no solo económicos, sino de toda índole,
que nos llevó:
A una suspensión de pagos en 1.971; a la muerte
de mi madre en 1.974, después de más de cuatro años de sufrimiento, ante una
enfermedad de Alzeimer, que la alejó de todos nosotros y nos dejó con una
impotencia de ver a una mujer, relativamente joven aún, en unas condiciones de
vida totalmente dependiente de los demás, ausente de cualquier manifestación de
normalidad y cariño, que nos hicieron, -a todos sus allegados-, totalmente desgraciados y
desilusionados; y a toda una pléyade de problemas, inconvenientes,
desaciertos y sin sabores, que dieron al traste, después de toda una vida de
trabajo y dedicación, con la vida de mi
padre, que tuvo hasta la desgracia de morir solo, en una habitación de
hospital, y a cuatrocientos kilómetros de distancia de los suyos.-
Todas
estas desgracias que fueron ocurriendo, se ven ahora, al cabo de los años
transcurridos y con el paso del tiempo, como si de una película se tratara.-
Nada más lejos de la realidad.- Los sufrimientos, los sinsabores, los problemas
que los mismos ocasionan cuando pasan, hacen que se alteren tus sentimientos,
tus ilusiones y que las ocasiones y las cosas se miren bajo otro prisma
diferente y que tus actos y forma de ser, se vean condicionados.-
No
obstante, a pesar de todo, también hubo tiempo para la risa, la alegría, la
ilusión, la esperanza.- Pura y yo, allá por el año 1.966 habíamos formalizado
nuestra relación de pareja y desde entonces vivíamos nuestro amor, no en una
burbuja independiente, sino sumido en toda la vorágine de hechos, que cada día
teníamos de soportar.-
Durante
mi primer año en Badajoz, aún no habían empezado los “cohetes” y a esas fechas
disfrutábamos de una condiciones de vida normales, como las de cualquier
familia de nuestro entorno.- Mi hermana Mary se había casado el 13 de Junio de
1.969.- Se le había dotado de una casa en calle Becerro, bastante bien
acondicionada, y no se escatimaron gastos a la hora de celebrar la boda, ya que
mi padre tuvo que cumplir con un sin fin de compromisos. La boda, en sí, no se
celebró, es decir, que no hubo ágape, para la familia de mi cuñado, ya que su
padre había muerto hacía poco tiempo y estaban de luto.- La ceremonia y
banquete, a nuestros invitados, que fue estrictamente la familia: mis tíos,
primos, mi madrina y sus hermanos y poca más gente, la celebramos en el antiguo
Bar ZARA, y al que indebidamente se unieron, los novios, los amigos de los
novios y los hermanos de mi cuñado con sus parejas.- En fin, que los que tenia
luto, también fueron a la boda, y todo ello a cargo de “ García “, mi padre.-
Yo,
días después de la boda, tuve que marchar a Archidona ( Málaga ) a realizar los
Campamentos de Tiempo Libre, a lo que estábamos obligados a ir, como una
disciplina más de la carrera.- Allí estuve durante todo el mes de Julio de
1.969 y no podré olvidar esta fecha, ya que el día 21 de dicho mes, el hombre
consiguió llegar, por primera vez a la Luna.- Los americanos nos lo ofrecieron
a todo el mundo como: Un pequeño paso para el hombre y como un gran salto para
la humanidad.- Neil Armstrong, fue el primer hombre en poner pie en la luna, a
la que llegó en un módulo lunar del Apolo XI.-
Una
vez de vuelta de Archidona, tuve que irme a trabajar a La Lonja, a pesar de que
me habían quedado dos asignaturas del Primer Curso de Magisterio, que no había
aprobado: Lengua Castellana y Dibujo, y que me las tenía que preparar para los
exámenes de septiembre.- Lo cierto y verdad es que, por un lado el trabajo que teníamos que
realizar en La Lonja, que continuaba con sus actividades de distribución y
ventas de productos alimenticios, tanto al dettal como al mayor, aunque éste en
menor proporción y por otro lado las pocas ganas que yo tenía de volver a
Badajoz, cuando quedaba en ésta, no solo los problemas en casa, debido a la
enfermedad de mi madre, sino también, dejaba en ésta a mi novia, con la que lo
podía dejar de verla.- También mi padre colaboró a que yo no pensara en
continuar en Badajoz, ya que de esa forma podría seguir colaborando con él en
La Lonja, evitándose de esta forma a tener que contratar más personal, no
estando el negocio en condiciones de hacerlo.- Todo ello unido y al mismo
tiempo, con la esperanza de que posiblemente en el Cultural Santa Ana se iba a
abrir una Escuelas de Formación del Profesorado de Enseñanza General Básica, me
animó a seguir aquí trabajando, al mismo tiempo que preparaba las asignaturas
que tenía pendiente del primer curso en Badajoz.-
Para
mí esos años de 1.970 y 1.971, fueron extraordinarios ya que veía a mi novia
todos los días, todos los días salíamos de paseo y nuestro noviazgo se
consolidaba poco a poco sin problemas ni cortapisas.- En cambio, en mi casa,
los problemas se acrecentaban.- La situación económica era insostenible, los
problemas de pago con proveedores imposible de cumplir, en sus momentos y en
sus vencimientos. Los suministros de género para la actividad se veía en la
mayor parte de las veces, supeditado a la existencia de liquidez para hacerles
frente. La negativa de los bancos a concedernos préstamos o negociación de
papel, hacia aún más difícil nuestra existencia comercial.- Y mientras tanto,
mi madre evolucionaba, cada vez, más negativamente de su enfermedad. Necesitaba
atención y asistencia continua.- Había perdido totalmente el sentido del tiempo
y del espacio.- No sabía quién era, ni quiénes éramos nosotros.- Mi hermana
Tony, entonces una niña con 14 o 15 años, tuvo que hacerse cargo de ella, ya
que Mary, ya se había casado y por tanto emancipado de la casa, y la Tata
Juana, no quería saber del tema, ella solo se dedicaba a la casa.-
Hubo
que tomar medidas urgentes para que no continuara la situación crítica que
atravesábamos y tuvimos que solicitar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) e
incluir en el mismo al 80 % de la plantillas de trabajadores, a los que tuvimos
que indemnizar, en menor proporción, que en condiciones normales, pero que
igualmente mermaron nuestra modesta y escasa tesorería y presentar una
solicitud de Suspensión de Pagos (como entonces se llamaba) y pedir a la Junta de Acreedores, una reducción del crédito del 40 % y un plazo de Diez años para el pago del resto del crédito.
Esto,
después de muchas negociaciones, muchas cartas y circulares de información,
muchas horas dedicados a la solicitud de apoyos para conseguir el fin, éste se
hizo realidad y pudimos estar más relajados, sin tener que sufrir, personal o
telefónicamente, los despropósitos, insultos y desagravios a los que nos vimos
sometidos, durante más de dos años.-
Pude
estudiar mi segundo curso de Magisterio en la Escuela Normal SANTA ANA, donde
me gradué.- Pude al mismo tiempo, dedicar algo del mismo al trabajo en La
Lonja, pero sobre todo pude estar todo ese tiempo con mi novia, a la que veía
cada día y de la que cada día estaba más enamorado, tal vez y posiblemente, por
todos los problemas que teníamos en casa, con la enfermedad de mi madre, que me
hacia huir del mismo.-
Así
estuvimos hasta la muerte de mi madre, en Enero de 1974.- Después de ello y
como los problemas económicos no se habían resuelto en su integridad, y aun
disponíamos de personal, como era Manolo Cotilla, no tuvimos más remedio que
vender mi casa de calle Donoso Cortés, 22, para poder hacerle frente a la
indemnización por despido del mismo y cuya cifra de ochocientas mil pesetas,
hubo que liquidárselas sobre la marcha.-
Ya,
así las cosas y viendo que probablemente ese sería nuestro futuro, Pura y yo
decidimos casarnos, formar nuestra familia y vivir que el pequeño sueldo que mi
padre pudo darnos.- Hicimos todos los preparativos de boda, encontramos un piso
en la misma comunidad donde vivían los padres de Pura, lo amueblamos modestamente
y dentro de nuestra necesidades y nos casamos en la Parroquia de la
Purificación, el día 31 de Marzo de 1.974, dos meses después de la muerte de mi
madre.-
La
boda fue una autentica desgracia, ya que se fue la luz en la iglesia.- Mi
padre, mis hermanos y yo, estuvimos todo el tiempo llorando.- Mi hermana que
fue la madrina, y con una barriga descomunal, embarazada de mi sobrina, parecía
que iba a parir allí mismo.- El novio se pasó toda la ceremonia llorando y sin
poder articular palabra.- En fin una desgracia.- Pero a pesar de todo ello,
hemos conseguido formar una familia, modesta y trabajadora, como cualquier
otra.- Hemos orientado y educado a nuestros hijos, en la ayuda y servicio a los
demás y éstos nos han premiado con unos nietos que nos tienen “tontos” y llenos
de felicidad.- Esta era la vida que deseábamos y es la que hemos conseguido.-
¿Cuánto nos ha costado?. Eso nosotros solos lo sabemos.-