Era
lunes, 26 de Abril de 1.937, la población desde hacía algunos días se siente nerviosa por las
noticias que llegan sobre los bombardeos en otras ciudades vecinas, como Durango
o Marquina, que desde hace unos días se oyen ruidos de aviones sobrevolando y
lejanos bombazos.-
Ese
día, como cualquier otro lunes del año, era día de mercado, pero la cantidad de gente
que había en Guernica no se había incrementado debido a este hecho, ya que este
fue prohibido por el alcalde, ante la cercanía del frente y el temor del
avance enemigo.
Eran
poco más de las tres y media de la tarde. Algunas familias aún no habían
terminado de almorzar, -si es que podían-, ante el inminente peligro que sobre
ellos gravitaba, cuando empezaron a oírse las primeras sirenas de algunas
fábricas anunciando el comienzo del bombardeo.-
El
primer ataque lo realizaron un Dornier alemán
y tres Savoia S-79 italianos que
habían despegado de Soria con la misión
de bombardear la carretera y el puente al este de Guernica, para obstaculizar
la retirada del ejército republicano. Las bombas de los S-79 cayeron en los alrededores del puente y la estación de
ferrocarril, destruyendo varias viviendas, y las del Dornier alcanzaron la iglesia de San Juan.
A
las seis de la tarde fue cuando se produjo el bombardeo más intenso a cargo de
diecinueve Ju-52 alemanes. Estos aviones descargaron tanto bombas explosivas
como incendiarias, causando una gran destrucción.- Cinco cazas Fiat italianos y cinco Bf-109
alemanes, realizaron ametrallamientos tanto en el interior de la población como
en los alrededores sobre la población civil.- Las alarmas de la villa que
habían comenzado a sonar poco después de las tres y media de la tarde,
dejaron de sonar hacia las siete y media de la tarde, cuando comenzaba a
anochecer y los incendios provocados por las bombas incendiarias habían
convertido a la villa vasca, en una enorme hoguera.-
El
cura del pueblo, el sacerdote Alberto de Onaindía resumió así lo que había
sucedido en esas tres horas y media de bombardeos:
“Habían
sido aviones alemanes que fueron enviados sobre Guernica para hacer un ensayo
de guerra totalitaria.
Era el primer ejemplo de este tipo de
lucha: primero unas bombas para alarmar a la población (la gente comenzó a
abandonar las calles y a esconderse en abrigos, en sótanos y bajo cubierto),
luego oleadas de bombarderos con explosivos seguidos de bombas incendiarias y,
por último, aviones ligeros que ametrallaban a los desgraciados que pretendía
huir para salvar sus vidas”.
Guernica,
población histórica por el símbolo de los fueros vascos, tenía antes del ataque
una población de unos cinco mil habitantes, a las que habría que añadir un gran
número de soldados, que se retiraban para preparar la defensa de Bilbao, y
refugiados que huían del avance de las tropas franquistas. Se estima que, de
toda esta población, las víctimas fueron entre ciento veinte y trescientos
fallecidos.
Fue
un ataque aéreo realizado sobre la población civil de esta ciudad histórica española el 26 de abril de 1937, en el transcurso de la guerra civil española,
por parte de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que
combatían en favor del bando sublevado contra el gobierno de la Segunda
República Española.
Aunque
posteriormente se dijo que el objetivo de la operación era la simple voladura
de un puente, el hecho real es que tanto el puente como una fábrica de armas,
situada en las afueras de la población, resultaron intactos, siendo muy
improbable que las bombas lanzadas a 3600 metros de altura impactaran en un
puente de 15 metros de longitud y habida cuenta de que los aviones cargaban
además bombas incendiarias.
Sin embargo, el ataque fue devastador: los
bombarderos lanzaron una gran cantidad de bombas medianas de 250 kg, ligeras de
50 kg y más de tres mil proyectiles incendiarios de aluminio de 1 kg sobre el
casco urbano de la ciudad. Los cazas, entretanto, disparaban en vuelo rasante a
las personas que huían del lugar.
Se
argumentó que Guernica fuera un objetivo militar vital en ese momento, como
alegaron los agresores, con el fin de cortar la retirada y el aprovisionamiento
a las tropas del Frente Popular en la campaña de Vizcaya. Muchos autores
sostienen que no se trató de un bombardeo continuado, sino que, se deseaba
destruir la villa, aunque de manera selectiva,
lo que es cierto, si tenemos en cuenta que algunas áreas no resultaron afectadas como
fueron: la Casa de Juntas o la zona
industrial. Lo que sí es verídico que estos bombardeos fueron promovidos y
realizados por el Ejército alemán y que
utilizó los efectos de los mismos,
como arma política en la guerra fría que mantenía con Inglaterra, y les
interesó que la prensa mundial exagerase los resultados y el exceso de victimas
publicados.
Así, Guernica habría sido una especie de ensayo
de lo que luego serían los bombardeos masivos de la Segunda Guerra Mundial.
Lo
que viene a demostrar toda esta desgracia a la que fue sometido el pueblo vasco,
de que dichos bombardeos fueron realizados por los alemanes, con el beneplácito
del bando sublevado y de que el General Franco, demostró ser una marioneta en
manos de la Alemania nazi y eso fue
corroborado por el mismo Herman Goering cuando en los juicios de Núremberg, el
entonces mariscal de la Luftwaffe, fue explícito respecto a la utilización del
pueblo español en la Guerra Civil con esta finalidad:
”España
me dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para
que mis hombres adquirieran experiencia” y
preguntado por Guernica, el dirigente nazi respondió: ”En efecto, fue una especie de banco de prueba para la Luftwaffe. Es
lamentable, pero no podíamos obrar de otra forma. En aquel momento, estas
experiencias no podían efectuarse en otro lugar”.-
Al
día siguiente del bombardeo de Guernica el lendakari del Gobierno Vasco José
Antonio Aguirre hizo pública una nota en la que denunciaba que los autores de
la acción habían sido «los aviadores alemanes al servicio de los facciosos
españoles». La nota decía:
“Los aviadores alemanes al servicio de
los facciosos españoles han bombardeado Guernica, incendiando la histórica
villa, que tanta veneración tiene entre los vascos. Nos han querido herir en lo
más sensible de nuestros sentimientos patrios, dejando una vez más de
manifiesto lo que Euzkadi puede esperar de los que no vacilan en destruir hasta
el santuario que recuerda siglos de nuestra libertad y de nuestra democracia”
Las
afirmaciones del lendakari Aguirre fueron contestadas por la propaganda sublevada,
que atribuyó la destrucción de Guernica al propio Ejército vasco.
“Son completamente falsas las noticias
transmitidas por el ridículo presidente de la República de Euzkadi relativas al
incendio provocado por las bombas de nuestros aviones en Guernica. Nuestros
aviadores no han recibido ninguna orden de bombardear esa población. Los
incendiarios son los que, el verano pasado, incendiaron Irún y ayer Éibar. En
la imposibilidad de contener el avance de nuestras tropas, los rojos han
destruido todo y acusan a los nacionalistas de hechos que no son más que la
puesta en práctica de sus criminales designios.
¡Miente Aguirre! Miente vilmente. En
primer término no hay aviación alemana ni extranjera en la España Nacional. Hay
aviación española. Noble, heroica aviación española que lucha constantemente
con aviones rojos que son rusos, franceses y conducen aviadores extranjeros. En
segundo lugar, Guernica no ha sido incendiada por nosotros, la España de Franco
no incendia. La tea incendiaria es monopolio de los incendiarios de Irún, de
los que han incendiado Éibar, de los que trataron de quemar vivos a los
defensores del alcázar de Toledo”.
La
acusación de los «nacionales» de que la destrucción de Guernica había sido obra
de los propios republicanos fue rápidamente refutada por un testigo imparcial,
el periodista británico George Steer, cuyas crónicas sobre el bombardeo de
Guernica fueron publicadas por su diario The Times de Londres. Sin embargo, la
versión oficial franquista se mantuvo durante toda la guerra y una vez
terminada la guerra, por lo que el libro del George Steer no se publicó en
España. Solo a finales de la dictadura franquista se reconoció la verdad, que
la destrucción de Guernica fue realizada por las tropas que apoyaban a Franco.
El
“ Guernica “ como emblema de la Paz
La
defensa de la vida sobre la muerte y de la paz frente a la guerra.
(
Pablo Picasso )
-----------------------------------
Documentos
consultados.
n
José María Solé i
Sabaté
n
Manuel Aznar
n
Diario Hoy (varias
fechas de 1.937)
n
Bombardeos en la
Guerra Civil española
n
Guernika bajo las
bombas (película de Luis María)
n
Hugh Thomas
(Historia de la Guerra Civil española)
n
La Enciclopedia
libre Wikipedia
n
El Proceso de
Nuremberg (Bernard Michal)
n
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía









