Bajo el cielo
estrellado y sin igual,
donde la luna
clara es nuestra guía,
surge mi voz,
-alegre melodía-,
que canta mi amor
eterno y especial.
Eres mi sol
brillante y esencial,
mi luz en la
tormenta y en la calma,
la razón de mi
risa y mi alma,
mi musa, mi
pasión, mi todo sin igual.
Tus ojos, luceros
que me iluminan,
tu risa, música
que me llena de alegría,
tus labios, dulce
néctar que fascinan.
En cada gesto,
encuentro la poesía,
y en cada abrazo,
siento que caminas
conmigo, amor, en
nuestras rutinas
Así, en cada
latido te confío,
el amor puro que
nos ha unido,
y en cada sueño, a
ti me confío
mi amada esposa,
mi ser compartido.
En el camino que
juntos emprendimos
los desafíos hemos
vencido,
pues el amor que
nosotros escogimos,
es un lazo eterno
y compartido.
Tú eres la
estrella que alumbra mi sendero,
la brújula en mis
noches de desvelo,
mi fortaleza en
tiempos de consuelo.
Con estos sonetos,
mi corazón revelo,
el amor profundo que,
por siempre anhelo,
y en cada verso,
mi amor sin desvelo.
El Puig (verano de 2.023)
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