jueves, 19 de marzo de 2020

Guernica


Era lunes, 26 de Abril de 1.937, la población desde hacía  algunos días se siente nerviosa por las noticias que llegan sobre los bombardeos en otras ciudades vecinas, como Durango o Marquina, que desde hace unos días se oyen ruidos de aviones sobrevolando y lejanos bombazos.-

Ese día, como cualquier otro lunes del año,  era día de mercado, pero la cantidad de gente que había en Guernica no se había incrementado debido a este hecho, ya que este fue prohibido  por el alcalde, ante la cercanía del frente y el temor del avance enemigo.

Eran poco más de las tres y media de la tarde. Algunas familias aún no habían terminado de almorzar, -si es que podían-, ante el inminente peligro que sobre ellos gravitaba, cuando empezaron a oírse las primeras sirenas de algunas fábricas anunciando el comienzo del bombardeo.-


El primer ataque lo realizaron un Dornier alemán y tres Savoia S-79 italianos que habían despegado de Soria  con la misión de bombardear la carretera y el puente al este de Guernica, para obstaculizar la retirada del ejército republicano. Las bombas de los S-79 cayeron en los alrededores del puente y la estación de ferrocarril, destruyendo varias viviendas, y las del Dornier alcanzaron la iglesia de San Juan.

A las seis de la tarde fue cuando se produjo el bombardeo más intenso a cargo de diecinueve Ju-52 alemanes. Estos aviones descargaron tanto bombas explosivas como incendiarias, causando una gran destrucción.- Cinco cazas Fiat italianos y cinco  Bf-109 alemanes, realizaron ametrallamientos tanto en el interior de la población como en los alrededores sobre la población civil.- Las alarmas de la villa que habían comenzado a sonar poco después de las tres y media  de la tarde,  dejaron de sonar hacia las siete y media de la tarde, cuando comenzaba a anochecer y los incendios provocados por las bombas incendiarias habían convertido a la villa vasca, en una enorme hoguera.-


El cura del pueblo, el sacerdote Alberto de Onaindía resumió así lo que había sucedido en esas tres horas y media de bombardeos:
 “Habían sido aviones alemanes que fueron enviados sobre Guernica para hacer un ensayo de guerra totalitaria.

Era el primer ejemplo de este tipo de lucha: primero unas bombas para alarmar a la población (la gente comenzó a abandonar las calles y a esconderse en abrigos, en sótanos y bajo cubierto), luego oleadas de bombarderos con explosivos seguidos de bombas incendiarias y, por último, aviones ligeros que ametrallaban a los desgraciados que pretendía huir para salvar sus vidas”.

Guernica, población histórica por el símbolo de los fueros vascos, tenía antes del ataque una población de unos cinco mil habitantes, a las que habría que añadir un gran número de soldados, que se retiraban para preparar la defensa de Bilbao, y refugiados que huían del avance de las tropas franquistas. Se estima que, de toda esta población, las víctimas fueron entre ciento veinte y trescientos fallecidos.



Fue un ataque aéreo realizado sobre la población civil de esta ciudad histórica española el 26 de abril de 1937, en el transcurso de la guerra civil española, por parte de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que combatían en favor del bando sublevado contra el gobierno de la Segunda República Española.

Aunque posteriormente se dijo que el objetivo de la operación era la simple voladura de un puente, el hecho real es que tanto el puente como una fábrica de armas, situada en las afueras de la población, resultaron intactos, siendo muy improbable que las bombas lanzadas a 3600 metros de altura impactaran en un puente de 15 metros de longitud y habida cuenta de que los aviones cargaban además bombas incendiarias.


 Sin embargo, el ataque fue devastador: los bombarderos lanzaron una gran cantidad de bombas medianas de 250 kg, ligeras de 50 kg y más de tres mil proyectiles incendiarios de aluminio de 1 kg sobre el casco urbano de la ciudad. Los cazas, entretanto, disparaban en vuelo rasante a las personas que huían del lugar.

El de Guernica no fue el primer bombardeo en alfombra, -como dicen los militares en su argot bélico-,  para destruir una población civil ni el primer bombardeo contra civiles que habían llevado a cabo los aliados de los sublevados en Vizcaya, dado que un mes antes aviones italianos habían bombardeado Durango el 31 de marzo de ese mismo año en tres oleadas a lo largo de todo el día, causando unos doscientos noventa y cuatro muertos.





Se argumentó que Guernica fuera un objetivo militar vital en ese momento,​ como alegaron los agresores, con el fin de cortar la retirada y el aprovisionamiento a las tropas del Frente Popular en la campaña de Vizcaya. Muchos autores sostienen que no se trató de un bombardeo continuado, sino que, se deseaba destruir la villa, aunque de manera selectiva,  lo que es cierto, si tenemos en cuenta que  algunas áreas no resultaron afectadas como fueron:   la Casa de Juntas o la zona industrial. Lo que sí es verídico que estos bombardeos fueron promovidos y realizados por el Ejército alemán y que  utilizó los efectos de los mismos,  como arma política en la guerra fría que mantenía con Inglaterra, y les interesó que la prensa mundial exagerase los resultados y el exceso de victimas publicados.

 Así, Guernica habría sido una especie de ensayo de lo que luego serían los bombardeos masivos de la Segunda Guerra Mundial.


Lo que viene a demostrar toda esta desgracia a la que fue sometido el pueblo vasco, de que dichos bombardeos fueron realizados por los alemanes, con el beneplácito del bando sublevado y de que el General Franco, demostró ser una marioneta en manos de la Alemania nazi y  eso fue corroborado por el mismo Herman Goering cuando en los juicios de Núremberg, el entonces mariscal de la Luftwaffe, fue explícito respecto a la utilización del pueblo español en la Guerra Civil con esta finalidad:

 ”España me dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia” y  preguntado por Guernica, el dirigente nazi respondió: ”En efecto, fue una especie de banco de prueba para la Luftwaffe. Es lamentable, pero no podíamos obrar de otra forma. En aquel momento, estas experiencias no podían efectuarse en otro lugar”.-

Al día siguiente del bombardeo de Guernica el lendakari del Gobierno Vasco José Antonio Aguirre hizo pública una nota en la que denunciaba que los autores de la acción habían sido «los aviadores alemanes al servicio de los facciosos españoles».​ La nota decía:
“Los aviadores alemanes al servicio de los facciosos españoles han bombardeado Guernica, incendiando la histórica villa, que tanta veneración tiene entre los vascos. Nos han querido herir en lo más sensible de nuestros sentimientos patrios, dejando una vez más de manifiesto lo que Euzkadi puede esperar de los que no vacilan en destruir hasta el santuario que recuerda siglos de nuestra libertad y de nuestra democracia”



Las afirmaciones del lendakari Aguirre fueron contestadas por la propaganda sublevada, que atribuyó la destrucción de Guernica al propio Ejército vasco.

“Son completamente falsas las noticias transmitidas por el ridículo presidente de la República de Euzkadi relativas al incendio provocado por las bombas de nuestros aviones en Guernica. Nuestros aviadores no han recibido ninguna orden de bombardear esa población. Los incendiarios son los que, el verano pasado, incendiaron Irún y ayer Éibar. En la imposibilidad de contener el avance de nuestras tropas, los rojos han destruido todo y acusan a los nacionalistas de hechos que no son más que la puesta en práctica de sus criminales designios.
¡Miente Aguirre! Miente vilmente. En primer término no hay aviación alemana ni extranjera en la España Nacional. Hay aviación española. Noble, heroica aviación española que lucha constantemente con aviones rojos que son rusos, franceses y conducen aviadores extranjeros. En segundo lugar, Guernica no ha sido incendiada por nosotros, la España de Franco no incendia. La tea incendiaria es monopolio de los incendiarios de Irún, de los que han incendiado Éibar, de los que trataron de quemar vivos a los defensores del alcázar de Toledo”.


La acusación de los «nacionales» de que la destrucción de Guernica había sido obra de los propios republicanos fue rápidamente refutada por un testigo imparcial, el periodista británico George Steer, cuyas crónicas sobre el bombardeo de Guernica fueron publicadas por su diario The Times de Londres.​ Sin embargo, la versión oficial franquista se mantuvo durante toda la guerra y una vez terminada la guerra, por lo que el libro del George Steer no se publicó en España. Solo a finales de la dictadura franquista se reconoció la verdad, que la destrucción de Guernica fue realizada por las tropas que apoyaban a Franco.



       El “ Guernica “ como emblema de la Paz




                     La defensa de la vida sobre la muerte y de la paz frente a la guerra.

                                                                                                                                                                  ( Pablo Picasso )












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Documentos consultados.

n  José María Solé i Sabaté
n  Manuel Aznar
n  Diario Hoy (varias fechas de 1.937)
n  Bombardeos en la Guerra Civil española
n  Guernika bajo las bombas (película de Luis María)
n  Hugh Thomas (Historia de la Guerra Civil española)
n  La Enciclopedia libre Wikipedia
n  El Proceso de Nuremberg (Bernard Michal)

n  Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía






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