viernes, 28 de julio de 2017

Nuestro viaje a Roma

Roma es el mejor destino, el más idóneo para todas aquellas personas amantes de la historia y de la tradición.- Paseando por  sus  calles, aún se reflejan y vienen a nuestra imaginación, las costumbres de la época, la forma de vida de sus gentes, sus construcciones, sus monumentos, sus calles,  realmente podríamos  decir que es un viaje por el tiempo. Esta ciudad, como otras muchas, atesora secretos y curiosidades que pasan desapercibidos para el turista, y que gracias a las revelaciones y a la tradición han pasado a nuestros días. Entre estas curiosidades podemos destacar:

                - Que en la antigüedad, Roma era el nombre político del estado, mientras que a Roma se le llegó a llamar SEPTIMONTIO ( Siete Colinas ), aunque su nombre secreto, que nunca podía nombrarse era  AMOR y que como consecuencia de ello, de su divulgación, Quinto Valerio Sorano fue crucificado, -como un vulgar esclavo-, cuando realmente era poeta y dramaturgo y tenían la condición de Tribuno de la Plebe de la Republica romana.-

                -Que Varrón, que era gran amigo de Cicerón, denominó a Roma como SEPTIMONTIO o Siete Colinas, cuyos nombres eran: Aventio, Celio, Capitolio, Esquilino, Palatino, Quirinal y Viminal.-

                -Que el Monte Testaccio, es una colina artificial sobre la colina Aventio y muy cerca del Tiber. Es un promontorio de más de treinta metros de altura, compuesta en su totalidad por los fragmentos y roturas cerámicas de todas las ánforas y recipientes de barros, usados como envases de las importaciones de aceite de oliva, procedentes de España, habiéndose   encontrado restos, en dicha colina,  de 144 años a.C.

                -Que la desaparición de muchos de los monumentos romanos, no se debe a obra de la naturaleza, ni de las consecuencias  de las guerras, sino a la acción de los propios habitantes de la ciudad.- 

                -Que también es curioso saber que la Ciudad del Vaticano, el país más pequeño del mundo, con una población de 900 habitantes y una extensión de 44 hectáreas, sea el país que tiene como idioma oficial el Latín y que la edad más baja para el consentimiento sexual del mundo, Doce años.-

                
    -Que por todas partes, en Roma veremos el SPQR. Estas siglas representan el anagrama del gobierno romano y es una frase latina, que significa “ gente del Senado y de Roma “ y en época romana, esta representaba a todo el gobierno del Imperio Romano.
 
                -Que toda la ciudad de Roma está cubierta de obeliscos. Existen muchos de ellos instalados en diversas plazas y que hacen un total de trece.- Ocho traídos de Egipto por Augusto y emperadores posteriores y cinco, tallados y esculpidos en la propia Roma.- El situado en las Escalinatas de la Plaza de España, fue tallado en Roma y con una inscripción copiada del instalado en la Piazza del Popolo.-

                Una vez puesta sobre el papel aquellas consideraciones y curiosidades sacadas y aprendidas en los libros, llega la hora de expresar nuestros propios sentimientos a cerca de nuestro viaje.-

                Cierto es, que tanto Pura como yo teníamos muchas ganas de hacer dicho viaje, pero también es cierto  que a mí me preocupaba mucho el  realizarlo solo con ella, el motivo es bien conocido, somos ya dos personas mayores que viajan a un país extranjero, que no conocen sus costumbres, ni su idioma y  no tienen dominio de inglés para,  poder desenvolverse en momentos críticos, por tanto el acompañamiento de gente joven, con conocimientos y experiencias de haber viajado a otros países, harían más fácil el mismo.- Por ello, cuando nuestro hijo menor se presentó en casa y nos dio tres Guías turísticas de Roma, Florencia y Pompeya y nos dijo que ya tenía las reservas de los hoteles y los pasajes de avión comprados para embarcar el día 06 de febrero, se nos abrió la ilusión de visitar el país y las ciudades que siempre habíamos imaginado y deseado.

                Por ello cuando en la madrugada del día 06 de febrero, el teléfono entonaba la melodía, -con la que nos obsequia cada mañana cuando tenemos que madrugar-, comprendí que efectivamente marchábamos a Sevilla para poder embarcar en el vuelo de Ryanair, con destino al aeropuerto de Fiumicino ( Leonardo da Vinci ) de Roma. Hoy día, cuando ya hemos vivido esta experiencia, los fantasmas del miedo han desaparecido y ya me encuentro en forma para viajar solo a Italia.-

                Desembarcamos en dicho aeropuerto y nos trasladamos a la capital en un tren que hace el recorrido cada treinta minutos aproximadamente, comunicando el aeropuerto con la ciudad, a un precio asequible y llegando a la Estación de Términi, ubicada ésta cerca del hotel (Vía Palestro), donde nos alojaríamos durante los cuatro días que permanecimos en la Ciudad Eterna.-

                En el mismo hotel  se nos facilitó plano de la ciudad y se nos informó, muy sabiamente, de las rutas que teníamos diariamente que hacer, para aprovechar mejor el tiempo que íbamos a residir en la ciudad.- Por ello, esa misma tarde comenzamos paseando por la Vía XX de Settembre, que nos condujo directamente  a la Piazza del Quirinale, donde se ubica el Palacio del mismo nombre, siendo ésta la residencia oficial del Presidente de la Republica. Una vez allí y después de algunas fotos, y observar las vistas que se nos presentaban, descubrimos que estábamos cerca de la Fontana de Trevi y fuimos a su encuentro.- No habíamos llegado aún a dicha plaza cuando nos vimos sorprendido por un fuerte chubasco y viendo que el mismo podía durar un buen rato, aprovechamos para comer algo en un restaurante de la misma calle, donde degustamos unas sabrosas pizzas romanas y una ensalada de rúcula con queso de búfala y tomates, que estaba deliciosa.-


Compramos unos paraguas para evitarnos la lluvia y en un momento propicio, cuando el agua caía más lentamente, pudimos visitar la plaza y observar el precioso conjunto barroco, diseñado por Nicola Salvi en 1.732 y que representa el carro de Neptuno arrastrado por dos tritones, uno salvaje y el otro débil o dócil, que representan los estado de ánimo del mar.-

                Una vez realizada la visita a la preciosa plaza, continuamos nuestro camino hasta la Via del Tritone para poder llegar a la Piazza Barberini y subir por la Via Sistina hasta la Plaza de España, a la cual accedimos por la parte alta, es decir por la Iglesia de la Trinidad del Monte y contemplar la Escalinata de dicha plaza desde arriba.- Allí mismo y delante de la Iglesia de la Trinidad, pudimos contemplar uno de los obeliscos, que en su día se tallaron en Italia y que su inscripción está copiada del instalado en la Piazza del Popolo.-
      
Descendimos por tan enorme escalinata y pudimos contemplar el reclamo que dicha escalera tiene para todo los turistas que visitan la ciudad, llegando al final de la misma para observar la Barcaccia, construida en 1.627 y que representa una barcaza, decorada con abejas y flores y cuya autoría se le atribuye a Pietro Bernini, padre del Gian Lorenzo Bernini, autor del Baldaquino de la Nave central del Vaticano.

                Continuamos por la Via  del Babuino, que junto con la Vía del Condotti son  las calles comerciales más exclusivas de Roma, estando las mismas salpicadas de tiendas de Gucci, Prada, Bulgari y otras muchas marcas de alta costura, llegando a la Piazza del Popolo.-


                Esta plaza se diseñó en 1.538 como la entrada más espectacular a Roma desde el norte, siendo la misma sede de ejecuciones públicas durante muchos siglos.- Esta plaza ha sufrido muchas reformas habiéndose instalado en el centro un obelisco de 36 metros de altura, traído por Augusto desde Heliópolis, del antiguo Egipto, el cual fue situado en un principio en el Circo Massimo.-

              En otro extremo de la misma están las iglesias barrocas, gemelas de Santa María de Miracoli y la de Santa María in Montesanto, construidas en el siglo XVII.- Por el lado norte de la plaza se creó la Porta del Popolo, construida y diseñada por Gian Lorenzo Bernini para celebrar la llegada a Roma y su conversión al catolicismo de Cristina de Suecia, con una inscripción, que reza: “FELICE FAUSTOQUE INGRESSUI MDCLV” ( por una feliz y fausta entrada, 1.655 )

                Una vez realizadas las fotos de rigor, para quedar constancia de nuestra visita, y a pesar de la lluvia, continuamos nuestro paseo por la Via del Corso, dirección piazza de Venezia.-                                                      
                En nuestro paseo por la Via del Corso, tuvimos que pasar por la piazza de la Colonna, llamada así por alzarse en su centro una Columna, llamada de Marco Aurelio de 30 metros de alta, construida en el 193   y que conmemora todas las batallas y victorias militares de dicho emperador.- Sus relieves representan escenas de las batallas contra las tribus germánicas entre los años 169-173  y los sármatas entre 175-176.- En el año 1.589 la figura del emperador que coronaba lo alto de la columna, fue reemplazada por una estatua en bronce de San Pablo.-


                Hay que hacer constar que esta plaza junto con la contigua plaza de Monte Citorio, constituyen el centro neurálgico del poder actual de la Republica Italiana.-


 En la piazza de la Colonna se encuentra el Palazzo Chigi, que es la residencia oficial del Primer Ministro de Italia desde 1.961.- Y en la piazza de Monte Citorio se encuentra un palazzo barroco, sede de la Cámara de Diputados, construido por Bernini en 1.653., ampliado por Carlo Fontana a finales del siglo XVII y restaurado en estilo art nouveau en 1.918.-  Delante del edificio de la Cámara de Diputados, y en la plaza ya indicada, existe un Obelisco, traído por Augusto de la ciudad egipcia de Heliópolis para celebrar la victoria sobre Cleopatra y Marco Antonio en el 30 a.C.
Llegamos, después de mucho andar bajo la lluvia,  a la piazza de Venezia.-

La piazza Venezia es hoy  un importante nudo de tráfico en el corazón de la ciudad.- Está presidida por el enorme y controvertido monumento a Vittorio Emanuele II, levantado para honrar a la patria después de la reunificación italiana.- Para poder construirlo se tuvo que trasladar un cuerpo entero del Palacio de Venecia, destruyendo así una de las últimas plazas renacentistas que quedaban en Roma.-


El palazzo Venezia o palazzo Barbo inicia su construcción en el año 1.455, fue uno de las primeros edificios renacentistas de Roma.- Mucha de la piedra que se utilizó, fue extraída del Colisseo, una práctica común en Roma hasta los siglos más recientes.- Fue habitado en principio por el cardenal veneciano, Pietro Barbo, quién después sería papa con el nombre de Pablo II.- Se cree que eligió este lugar para su construcción, para poder ver desde su balcón de palacio, las carreras de caballos que entonces tenían lugar en la próxima Via del Corso.-
El 1.917, el edificio pasó a manos del Estado italiano, y fue restaurado.- Mussolini hizo del mismo su sede de gobierno y tuvo su despacho en la Sala del Mappamondo y usó su balcón para dirigirse al pueblo, que se concentraba en la piazza Venezia.-

A pesar de la tarde de lluvia que llevamos, cuando llegamos a este punto la lluvia hizo un inciso y pudimos contemplar la plaza y ver todo su esplendor, fuera del paraguas. Tampoco era excesivo el tráfico que a esa hora había, y pudimos cruzar a la acera de enfrente, desde el Palazzo Barbo, para continuar por la Via dei Fori Imperiali, dirección al Coliseo y observar, en toda su extensión, la belleza de la misma y la majestuosidad del monumento a Vittorio Emanuele II.-
En la Via dei Fori Imperiali pudimos contemplar: La Columna de Trajano, La Basílica Ulpia, El Foro de Augusto, El Foro de Trajano, El Foro de Nerva, El Foro de Vespasiano, así como un sin número de restos y vestigios romanos, con los que están sembrados los suelos del Palatino, zona donde se alzaban los distintos foros romanos de diversos emperadores y que cubren toda esta zona de la ciudad.-


El Foro, en la antigua Roma, constituía el centro de la vida romana, constituido por un barrio lleno de templos, palacios y espacios públicos, donde se desarrollaban gran parte de la vida de la ciudad.- Hoy día, es una colección de ruinas y vestigios, que servirán para echar a volar la imaginación, viendo imaginativamente a Julio Cesar, Nerón u otras figuras romanas, pasear por estas calles.-


Antes de la gran civilización romana, esta zona del Palatino fue un cementerio etrusco y fue allá por el siglo VII a.C, cuando empezó a desarrollarse como una zona social y política, hasta convertirse en el eje principal del Imperio.- Después de la caída del Imperio y allá por la edad Media, esta zona fue un lugar de pasto y saqueos, ya que sus mármoles se convirtieron en moneda de cambio y en el origen de los desmanes que con dichos materiales se produjeron a lo largo de los siglos, hasta que en los siglos XVII y XVIII, comenzaron a realizarse excavaciones y a controlar todos los restos y vestigios.-
Si se comienza la visita por la Via Sacra, el primer monumento que observamos es el Arco de Tito, para comenzar una suave subida al monte Palatino, donde se observan las ruinas de la Domus Flavia, Domus Augustana, Casa di Augusto y la Capenee Romulee.- En todas las Domus (Casas), se observan como debieron ser estos lugares en todo su esplendor y se puede imaginar cómo vivirían sus moradores y el lujo que mantendrían.-

 
La Capenee Romulee se supone que fue el lugar donde fueron criados los supuestos fundadores de la ciudad, Rómulo y Remo, por el pastor que los recogió Fáustulo, después de que una loba los salvara de la muerte.-   En 2.007 se descubrió una cueva cubierta de mosaicos, quince metros por debajo de la Domus Augustana, donde según  los estudiosos se trataba de la Lupercale, la cueva donde fueron amamantados los fundadores de la ciudad.-

 
Continuando por la Via Sacra hacía Campidoglio, se puede ver El Templo de Giulio Césare, El Templo de Antonino e Faustina, la Curia, sede original del Senado Romano, reconstruida en varias ocasiones, siendo la última de 1.937.- Y al final de la Via Sacra, el Arco di Settimio Severo, erigido en su honor, como emperador y en el de sus hijos Caracalla y Geta.-

Al final de todo este periplo, nos encontramos con el monumento más apasionante de todos los históricos de la ciudad, por ser el más despiadado y donde los gladiadores luchaban a muerte y donde los prisioneros se enfrentaban a fieras salvajes, para saciar la sed de muerte y sangre a toda una muchedumbre, que tales actos les servían de atracción y ocio.-

El Coliseo, éste se conocía originariamente con el nombre de Anfiteatro Flavio y si bien era es más temible, no era es mayor de Roma, ya que el Circo Massimo podía acoger hasta 250.000 personas, contra los 50.000 que acogía en Coliseo.-
Se construye en terrenos donde Nerón erigió el complejo Domus Aurea y fue inaugurado ocho años después del comienzo de su construcción, por Tito, hijo de Vespasiano, quién lo mandó construir.-

 Para su inauguración, que fue en el año 80 d.C. se organizaron unos juegos que duraron 100 días y durante los cuales de sacrificaron
más de 5.000 animales.-Posteriormente y en época de Trajano, se organizó una maratoniana matanza, que duró 117 días y en los cuales se sacrificaron más de 10.000 animales y 9.000 gladiadores encontraron la muerte.-
El nombre de Coliseo no viene por lo colosal de su construcción, ni hace referencia al tamaño del mismo, sino que no muy lejos de allí, se alzaba una estatua grandísima, gigantesca de Nerón, al que llamaban el Colosso di Nerone.-

Con la caída del Imperio Romano en el siglo V d.C., éste quedó abandonado y se fue cubriendo de maleza.- En la Edad Media, dos familias de la ciudad, los Frangipani y los Annibaldi lo utilizaron como fortaleza.- Mas tarde durante el Renacimiento y posteriores épocas, los saqueos lo despojaron de los preciosos mármoles y imágenes que cubrían sus paredes.- Así con el mármol obtenido se ornamentaron el Palazzo Venezia, el Palazzo Barberini y el Palazzo Cancillería.-

Por el exterior los muros tienen arcos en tres niveles sobre columnas jónicas, dóricas y corintias.- En origen estaban todas revestidas de mármol travertino y los nichos del segundo y tercer nivel los ocupaban estatuas de mármol.-

El nivel superior alojaban 240 mástiles que servían para extender un enorme toldo que servía para proteger a los espectadores del sol y la lluvia.-
Las gradas o caveas eran los asientos de los espectadores y se dividían en tres pisos: en el inferior se sentaban los magistrados y los altos funcionarios del estado, los ciudadanos acaudalados ocupan el medio de la grada y la plebe ocupaba la parte más alta de la grada.- Las mujeres, salvo las vírgenes vestales, se les relegaban a la parte más alta.-

Una amplia tribuna, delante de los asientos, denominada podio, se reservaba al emperador, los senadores y las personalidades ilustres.-
La arena tenía un suelo de madera cubierto de arena para absorber la sangre de los combatientes y para que éstos nos resbalasen.- También podía llenarse agua para escenificar batallas navales.- Una trampillas elevadoras conducían a los gladiadores desde el Hipogeo a la arena, mediante un complejo sistemas de montacargas que existían bajo la arena.-

El hipogeo eran donde se preparaban las gentes del espectáculo, los gladiadores y los que iban a luchar antes del comienzo del evento.- Los gladiadores accedían directamente desde la Escuela de Gladiadores ( Ludus Magnus ) al interior del Colisseo y desde allí, por las rampas de salidas, directamente a la arena.-

Pensamos todavía, tal vez ilustrados por las películas de Hollywood, que los gladiadores tenían que luchar entre sí o se enfrentaban a fieras salvajes, con difíciles consecuencias para sus vidas, pero los que realmente es cierto, es que las contiendas rara vez terminaban en muertes, pues el organizar y patrocinador de los juegos debía de pagar compensaciones dinerarias a los dueños de los gladiadores, en casos de que éstos murieran en acción.

Han pasado, desde su construcción, mas de Dos mil años y sigue siendo la principal atracción turística de Italia, congregando en su entorno a mas de Cinco millones de visitantes, cada año.-

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