Desde el principio, tú
fuiste nuestro fin
A nosotros llegaste con
mucha ilusión
Vistes en nuestros rostros
la felicidad
Impusiste en nuestras vidas
la obligación
De esta forma conseguimos
infamiliar
Jesús nos sugirió tu nombre
Estúpido era no obedecerle
Sustituiste nuestras vidas
por alegría
Utilizaste nuestra
felicidad por amor
Sin otra idea que la
ilusión
Indicaste tu llegada, en momento
ideal
Supiste dar en el clavo, al
ser la primera mujer
Ampliaste nuestros
horizontes
Bien escogiste la familia
que deseabas
Elegiste las más ilusionada
Liberaste nuestras vidas y
esperanzas
No hay comentarios:
Publicar un comentario