martes, 6 de febrero de 2024

Un Seis de septiembre

 

Un seis de septiembre y sin bendiciones

en el Valle del Jerte,

se abrieron los corazones

entre muchas gentes.

 

Se unieron por primera vez,

en este lindo paraje

dos personas, que a la vez

le pusieron mucho coraje.

 

Y consiguieron su objetivo

que no fue otro que hacer,

una unión entre vivos,

con la que poder permanecer

 

Lo llevaron a cabo

y sin darse cuenta,

lograr sin menoscabo

formar una familia estupenda.


Y para lograr su objetivo,

no pararon en el intento

y sin darse cuenta ni tiempo,

cumplieron con lo previsto

 

Y por eso hay que felicitarlas,

que sin hacer otra historia

y sin otras charlas

engendraron y tuvieron a Victoria.

 

Y así viven felices y sibilinas,

las tres mujeres divinas,

que, sin pensarlo siquiera,

son ejemplo para cualquiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El futuro soñado

  I En horas largas de arduo sacrificio, dejaste sueños por un noble afán, renunciando al descanso y al diván de momentos con famili...