En el fulgor de cincuenta años juntos,
dos
corazones forjaron su destino,
como
el sol y la luna en su camino,
nuestro
amor brilló con luz, en su conjunto.
Cada
instante compartido, cada paso,
tejió
la trama de nuestra historia,
con
risas y lágrimas, en la euforia,
y
en la calma, encontramos el descanso.
Tus
manos, mi refugio y mi consuelo,
en
ellas hallé la paz y el aliento,
en
cada beso, un verso de anhelo.
Hoy
al cumplir este tiempo tan contento,
renuevo
ante el mundo mi fiel anhelo,
No hay comentarios:
Publicar un comentario