miércoles, 2 de noviembre de 2016

La Vida sigue igual








                Los años 1.968 y 1.969 fueron dos años muy prolijo en canciones.- Durante ellos salieron a la luz baladas interpretadas por Artistas, Cantautores y Grupos musicales pop que inundaron el mercado con sus canciones y transformaron progresivamente nuestros gustos musicales, que hasta esa fecha se habían decantado más, por la canción española y sobre todo por aquellas que a diario se oían por la radio, a través de sus programas musicales o de los famosos “ discos dedicados “.-



                Ya en 1.968, España había ganado el Festival de Eurovisión, -amañado posiblemente- y como muchos años después supimos, por un Fraga Iribarne, ministro entonces del gobierno dictatorial que teníamos, y que después de su experiencia en Londres, como Embajador de España ante el Reino Unido, llegó a la península imbuido de la libertad y el progreso que disfrutaban entonces, las democracias europeas.-





                Esa experiencia y esas ganas de igualarnos a dichas naciones, -nuestras hermanas y vecinas-, nos llevaron a una pequeña apertura, dentro de la rigidez que exigía el régimen y que nos llevó a ver como nuestras playas se llenaban de turistas y visitantes de otros países, y como a nuestros pueblos, -sobre todo los costeros-, llegaban personas con otras formas de vida y con vivencias que para nosotros eran distintas y nunca vistas y que poco a poco se fueron convirtiendo en los espejos a los que teníamos que mirar, para poder salir de la ancestral vida que vivíamos y a la que nos había conducido la hermética  dictadura franquista.- 


 

                La música ayudó mucho a que esa apertura fuera aún más provechosa, ya que estos artistas visitaban otros países, y al nuestro acudían igualmente,  de otros lares, atraídos no solo por nuestras playas y nuestra gastronomía, sino también por una juventud que día a día iba abriéndose al mundo y convirtiéndose en europea.- Así fue como nuestros artistas del momento comenzaron a componer e interpretar sus canciones, que se empezaron a oír por  todas las latitudes.- Entre todos ellos hay que incluir a Massiel con su “ La La La “, a Juan y Junior con su “ Anduriña “, a Formula V, con su “ Cuéntame “, a Karina con “ Las Flechas del Amor “, a nuestro máximo representante en la canción, hasta entonces el más conocido en el extranjero, Raphael con su “ Digan lo que digan “ y un Julio Iglesias,  desconocido, ganador del Festival de Benidorm, con su canción “ La Vida sigue Igual “, muy promocionada y que posteriormente fue versionada igualmente por el grupo pop Los Gritos, que con su canción Los Molinos de la Mancha, grabaron un disco LP junto con la de Julio Iglesias.-





 


                Esta canción de Julio Iglesias, representó para mí la canción más bonita, la que mas escuchaba y la más veces interpretada junto con otras como: “ Alguien cantó “ y “ No puedo quitar mis ojos de ti “, de Matt Monro, en aquellas  Gramolas o Máquinas musicales, que en los bares de la época se instalaban para que sus clientes, pudieran escuchar las canciones del momento, a cambio de una pequeña aportación, por tal servicio.- ( Recordemos que por aquellas fechas, aún no existían las cintas cassettes ).





            

                En aquel curso de 1.968-1.969 que pasé en Badajoz estudiando Primer Curso del nuevo Magisterio, representó para mí un año lleno de incertidumbres, no solo por mis estudios, a lo que habían llegado, después de haber pasado por unos exámenes del antiguo plan de Magisterio y que no tuve la dicha de aprobar, aunque al cabo de los años, pude comprobar de que el examen de ingreso en dicha carrera había sido apto, en lugar del suspenso que reflejaba la papeleta de examen que me entregaron como justificación del mismo.- Fue por ello, por lo que tuve que estudiar Quinto y Sexto curso de bachiller superior, para poder optar al nuevo plan de estudios de Magisterio que a partir de entonces se imponía.-


                Por ello,  me matriculé en la Escuela Normal de Badajoz, para estudiar el primer curso de dicha carrera y tuve que ausentarme de casa e instalarme en una pensión en Badajoz, para dicho fin,  junto con tres compañeros más y vecinos de Almendralejo, que compartimos no solo pensión, sino también vivencias, buenos momentos y satisfacciones estudiantiles, en aquel curso que estuvimos juntos.-




                Recuerdo que, una vez comenzado el curso, y cuando nos cansábamos de estudiar,  allá sobre las nueve de la noche, y antes de cenar, bajábamos al Bar de Manolo, -que estaba en la misma Avenida en que vivíamos-, la de Pardaleras, esquina calle San Juan de Dios, actualmente convertido en oficina bancaria.- Pues bien, allí nos tomábamos algunas cervezas o vinos, dependiendo del dinero que tuviéramos y al mismo tiempo, escuchábamos música en las antigua Gramolas o Máquinas musicales de la época, donde oíamos las canciones de actualidad y que ya comentamos antes.-



                En esta pensión de la Avenida de Pardaleras, vivíamos dos estudiantes de Magisterio y dos estudiantes de Química, de la Universidad de Extremadura, tan recientemente creada, que aún no había instalaciones ni facultades donde impartir clases y docencia, estando éstas repartidas por antiguos colegios, institutos y demás dependencias sobre las que se realizaban las clases.-

                Los cuatro compañeros estudiábamos juntos, en el comedor de dicha vivienda, desde las seis o siete de la tarde, hasta la hora de la cena, y después de ésta hasta la hora ya avanzada la madrugada, deseada, cada uno se iba a la cama a la hora que creía conveniente, dependiendo de cómo estuvieran sus trabajos, estudios, etc.

                Aquellos tiempos representaron para mí un momento de inflexión en mi vida, porque empezaron a ocurrir acontecimientos que cambiaron totalmente, no solo mi vida, sino también la de toda mi familia.-

    
En mi casa, la familia Garcia-Rodriguez, estaba formada por: mis padres, y mis tres hermanos, Mary, Tomás y Tony.-



                Mary había terminado Magisterio, por el plan antiguo, y había aprobado las oposiciones de 1.968 consiguiendo una plaza de Maestra en el pueblo de Paterna de Ribera (Cádiz), donde estuvo ejerciendo su magisterio, estrictamente el tiempo que tardaron en tramitarle la excedencia, que pidió por matrimonio.- Esto no duró más de tres o cuatro meses y en ese escaso tiempo fuimos a visitarla, no solo mis padres y nosotros, sus hermanos, sino también su novio Gely, sus amigos Paco y Vicenta, y también nos acompañó mi novia, Pura, que habíamos formalizado nuestro compromiso, hacia escasos días.-

                Fuimos como siempre que salíamos de viaje con Justo Lázaro, padre de Vicenta, taxista, y con un coche bastante grande donde cabíamos todos nosotros y mi novia.- Y en otro coche, en el de mi cuñado Gely, iban Paco y Vicenta y mi hermano Tomás.- El viaje lo realizamos el día 12 de Octubre y nos alojamos en un pequeño Hotel o Pensión, que estaba en mismo centro de Cádiz, frente al Ayuntamiento, en la Plaza San Juan de Dios.- Se llamaba El Sardinero y allí estuvimos hospedados, los dos días que duró el periplo.-





                En tan poco tiempo, hicimos de todo: fuimos a la playa a bañarnos, fuimos al futbol al Estadio de Ramón de Carranza y todavía nos dio tiempo a Pura y a mí de perdernos en un barrio, donde fuimos a un cine de verano, a ver una película.- Al cabo de los dos días, volvimos a dejar a mi hermana en Paterna de Ribera y nos volvimos a casa.- Poco tiempo después le concedieron la excedencia a Mary y abandonó el magisterio, que tanto esfuerzo y anhelo le costó conseguir.-

                En el orden económico, mi padre ahora disfrutaba de su propia empresa, un almacén de coloniales y distribuidora de alimentación, que había recibido como traspaso del antiguo negocio de su jefe Ramos Pérez López y en que invirtió todos los ahorros de su vida, que en Mayo de 1.967 ascendía a la suma de Siete millones quinientas mil pesetas, y que lo invirtió todo para quedarse con un negocio, cargado de personal ( Veinticuatro trabajadores ) y con unas mercancías, (las obrantes en esas fechas en las almacenes de Ramos Pérez ), que no tenían venta y que las pagó a precio de oro.- En el acuerdo con su jefe también se contemplaba la posibilidad, de que en caso de despido del personal, durante el primer año, sería por cuenta de Ramos Pérez y de sendas cartas de garantía crediticia con los Bancos Español de Crédito e Hispano Americano, hasta la suma de Tres millones de pesetas, para todas aquellas operaciones, que mi padre realizara con estas entidades y cuyo plazo de garantía, quedaba a criterio del Sr. Pérez López.

                Es por esto, por ésta razón, por lo que empieza el calvario de mi familia.- La nueva empresa que mi padre comienza se le impone el nombre de Francisco García Morán, una empresa, como persona física a su nombre y como autónomo y se ubica en la calle Francisco Pizarro, nº 58, en unos locales de una antigua fábrica de alcoholes, propiedad de D. Jesús Sánchez-Grande.-

                Se realizaron las obras de acondicionamiento necesarias, se adecentó el local pintándolo, se instalaron los muebles y mesas de despachos necesarios para el fin que se pretendía y comenzamos a trabajar.-

                Todo el personal, (los veinticuatro), pasaron de una empresa a la otra, como pasaron tanto los artículos almacenados en sus instalaciones, como los litros de vino o licores, existentes en la fábrica de licores.- Hay que reconocer que la nueva empresa fue muy ambiciosa, ya que en ella, no solo había una empresa distribuidora de productos alimenticios y coloniales, sino también una bodega de vinos y una fábrica de licores, donde se producían todo tipo de anisados, coñacs, mistelas y otros espirituosos que en aquellos años se fabricaban y comercializaban.-

                La cuestión a plantear es, una vez conocidos los hechos es, ¿porqué se hizo toda la inversión en el momento de la instalación de la nueva empresa?, ¿porqué no se dejaron para mejor momento, la inclusión de las bodegas o la fábrica de licores y anisados, para otro momento, más idóneo y oportuno?.- La respuesta es bien fácil, mi padre estuvo trabajando con Ramos Pérez, más de treinta años y fue gerente de sus empresas, casi todo ese tiempo, teniendo en las mismas, por escrituras de apoderamientos, la posibilidad de realizar todas las operaciones y trabajos necesarios para la empresa; compras y ventas de sus productos; contrataciones  y despidos de su personal; ingresos y reintegros de sus fondos económicos y cualquier otra circunstancia necesaria para la estabilidad de la misma.- En una palabra, tenia poder suficiente, para realizar cualquier cosa, sin contar con el beneplácito de su jefe.- Toda esa confianza en él depositada, estaba avalada por su celo profesional, por su trabajo y dirección bien hecho y sobre todo, que su gestión era esplendida para la rentabilidad de dicha empresa, siendo ésta la más grande y rentable de toda Extremadura, en su sector.-

                Todo ese trabajo realizado, toda esa buena gestión hecha, y toda esa rentabilidad empresarial, se veían compensada, no con un salario mensual, como cualquier gestor puede tener, sino con una participación en las ventas o beneficios anuales de dicha empresa.- Por ello esa cifra de inversión, que el tenia en Mayo de 1.967, no era una cifra depositada en una entidad bancaria, sino que la misma formaba parte de la empresa de Ramos Pérez.- En esas fechas, Ramos Pérez no disponía de ese efectivo, -que era de mi padre-, para poder disponer de él y con el mismo montar el negocio que él quisiera o dedicarse a ver la vida plácidamente, ya que con esa cifra,-en aquellas fechas-, se podía vivir muy bien.- Por tanto no le quedó más remedio que tener que aceptar las condiciones que le impuso su jefe, sin pensar nunca que este hombre, al que él había respetado durante toda su vida, y que representaba para él el ejemplo y espejo donde mirarse, fuera hacerle la jugada que al final le hizo.-

                La actividad de la empresa comenzó. Los viajantes y vendedores, -repartido por toda la región y parte de Andalucía-, comenzaron a mandar sus ventas y todo fue desenvolviéndose normalmente.- Se servía la mercancía solicitada, se fabricaban los anisados y licores vendidos y se exportaban los caldos que se vendían.- La vida comercial era normal.- Las operaciones de descuento de papel con los Bancos de entonces, Español de Crédito e Hispano Americano, se realizaban sin problemas y la actividad se desarrollaba normalmente.-

                Poco a poco la empresa iba cubriendo sus objetivos, aunque toda su economía estaba sustentada por las “famosas cartas de garantías”, y los bancos no ponían problemas, porque veían que todo se desarrollaba perfectamente, y sus riesgos estaban cubiertos, por dichas misivas.-

                ¿Porqué y cuando empezó el declive?.- Una mañana que estaba mi padre en casa, ya que había ido a desayunar, llegó la Tata Juana del mercado, y entre la compra que había hecho, por encargo de mi madre,  llevaba patatas que había comprado.- Mi padre le preguntó  a qué precio las había comprado, diciéndole ésta que las había comprado a 1,20 Ptas Kilo.- Mi padre le dijo que aquello no era posible, ya que al precio que el comercio las estaba comprando eran a 0,20 Ptas Kilo, y que el almacenista las compraba a 0,15 Ptas Kilo.- En el almacén, por aquellos días se habían comprado Dos vagones de patatas, (20.000 Kilos ) a 0,15 Ptas Kilo.- En aquel momento se le ocurrió la idea de pasar por la Imprenta Ventura Rodríguez, -que era vecino de La Lonja-,  y le encargó un trabajo de octavillas publicitarias, con el texto: LA LONJA.- OFERTA.- Patatas de Consumo blancas 0,50 Ptas Kilo.-




                Llegó a la oficina, llamó a un pintor para que rotulara el nombre de LA LONJA, en la fachada interna del almacén y le dijo a Cotilla, que era el almacenero y el encargado del almacén a que prepara todo lo necesario, porque al día siguiente tendríamos muchas visitas de “ mariquillas “ a por la oferta que la publicidad decía.- Efectivamente así fue y al día siguiente, una vez que el abuelo de Joaky, el Sr. Francisco,  hubiera repartido, entre todas las mariquillas y amas de casas que visitaban la Plaza de Abastos, las octavillas de la Oferta., comenzaron a llegar a La Lonja, mujeres atraídas por la misma.- Pero una vez allí y viendo los artículos expuestos en las estanterías, -y que eran los mismos que ellas compraban en sus comercios, pero a precios mas bajos-,  comenzaron a solicitar éstos y adquirirlos.- Lo cierto es, que la cosa se “fue de madre”, ya que los artículos se les vendía a precios de tarifa y estos precios eran los mismos al que se le vendía al comercio.- Y ahí empezó el problema.- Los clientes del comercio,  nos dieron de lado, y no querían comprarnos ni saber nada de La Lonja, sobre todo los de la plaza y de los pueblos limítrofes, las quejas de los vendedores y viajantes de la plaza y pueblos cercanos, nos llovía, por las quejas y amenazas de los clientes de que no harían frente a nuestros cargos, aunque la mayoría de ellos, de otras ciudades, no tan cercanas,  seguían consumiendo nuestros productos.-

                El problema real llegó cuando la familia Pérez López, enterada del éxito de LA LONJA, piensa que todo ello ha sido montado con intención, que se había esperado el momento, en que nos hicimos cargo del negocio del Sr. Pérez López, para llevar a cabo esta estrategia y antes de hablar con mi padre y exponerle el asunto, pedirle explicaciones, conocer como habían sucedidos los hechos, etc.,  no se les ocurre otra cosa, que visitar los Bancos y retirar las cartas de garantías, que avalaban las operaciones financieras con los mismos.- De la noche a la mañana, nos vemos, que los bancos no hacen frente a nuestros compromisos de pagos adquiridos, devolviendo aquellos cargos y pagos de nuestros proveedores, llegando con ello el caos.-

                 Las cuentas bancarias no solo se quedan deudoras, sino que los bancos nos ponen muchos problemas con el papel a negociar que les enviamos, empezando a controlarnos el riesgo comercial, que hasta esa fecha no se había tenido en cuenta, y a mirar con lupa, cualquier operación financiera que intentábamos hacer.-  Los proveedores, ante los impagados ocasionados, se niegan a suministrarnos artículos, con lo cual no podíamos servir a nuestros clientes, en las mismas condiciones que hasta ese momento se había producido.- Y es a partir de ese momento, en que empieza el calvario, ahí empiezan los problemas, no solo económicos, sino de toda índole, que nos llevó:

 A una suspensión de pagos en 1.971; a la muerte de mi madre en 1.974, después de más de cuatro años de sufrimiento, ante una enfermedad de Alzeimer, que la alejó de todos nosotros y nos dejó con una impotencia de ver a una mujer, relativamente joven aún, en unas condiciones de vida totalmente dependiente de los demás, ausente de cualquier manifestación de normalidad y cariño, que nos hicieron, -a todos sus allegados-,  totalmente desgraciados y desilusionados;   y a toda una pléyade de problemas, inconvenientes, desaciertos y sin sabores, que dieron al traste, después de toda una vida de trabajo y dedicación,  con la vida de mi padre, que tuvo hasta la desgracia de morir solo, en una habitación de hospital, y a cuatrocientos kilómetros de distancia de los suyos.-

                Todas estas desgracias que fueron ocurriendo, se ven ahora, al cabo de los años transcurridos y con el paso del tiempo, como si de una película se tratara.- Nada más lejos de la realidad.- Los sufrimientos, los sinsabores, los problemas que los mismos ocasionan cuando pasan, hacen que se alteren tus sentimientos, tus ilusiones y que las ocasiones y las cosas se miren bajo otro prisma diferente y que tus actos y forma de ser, se vean condicionados.-

                No obstante, a pesar de todo, también hubo tiempo para la risa, la alegría, la ilusión, la esperanza.- Pura y yo, allá por el año 1.966 habíamos formalizado nuestra relación de pareja y desde entonces vivíamos nuestro amor, no en una burbuja independiente, sino sumido en toda la vorágine de hechos, que cada día teníamos de soportar.-

                Durante mi primer año en Badajoz, aún no habían empezado los “cohetes” y a esas fechas disfrutábamos de una condiciones de vida normales, como las de cualquier familia de nuestro entorno.- Mi hermana Mary se había casado el 13 de Junio de 1.969.- Se le había dotado de una casa en calle Becerro, bastante bien acondicionada, y no se escatimaron gastos a la hora de celebrar la boda, ya que mi padre tuvo que cumplir con un sin fin de compromisos. La boda, en sí, no se celebró, es decir, que no hubo ágape, para la familia de mi cuñado, ya que su padre había muerto hacía poco tiempo y estaban de luto.- La ceremonia y banquete, a nuestros invitados, que fue estrictamente la familia: mis tíos, primos, mi madrina y sus hermanos y poca más gente, la celebramos en el antiguo Bar ZARA, y al que indebidamente se unieron, los novios, los amigos de los novios y los hermanos de mi cuñado con sus parejas.- En fin, que los que tenia luto, también fueron a la boda, y todo ello a cargo de “ García “, mi padre.-

                Yo, días después de la boda, tuve que marchar a Archidona ( Málaga ) a realizar los Campamentos de Tiempo Libre, a lo que estábamos obligados a ir, como una disciplina más de la carrera.- Allí estuve durante todo el mes de Julio de 1.969 y no podré olvidar esta fecha, ya que el día 21 de dicho mes, el hombre consiguió llegar, por primera vez a la Luna.- Los americanos nos lo ofrecieron a todo el mundo como: Un pequeño paso para el hombre y como un gran salto para la humanidad.- Neil Armstrong, fue el primer hombre en poner pie en la luna, a la que llegó en un módulo lunar del Apolo XI.-

                Una vez de vuelta de Archidona, tuve que irme a trabajar a La Lonja, a pesar de que me habían quedado dos asignaturas del Primer Curso de Magisterio, que no había aprobado: Lengua Castellana y Dibujo, y que me las tenía que preparar para los exámenes de septiembre.- Lo cierto y verdad es que,  por un lado el trabajo que teníamos que realizar en La Lonja, que continuaba con sus actividades de distribución y ventas de productos alimenticios, tanto al dettal como al mayor, aunque éste en menor proporción y por otro lado las pocas ganas que yo tenía de volver a Badajoz, cuando quedaba en ésta, no solo los problemas en casa, debido a la enfermedad de mi madre, sino también, dejaba en ésta a mi novia, con la que lo podía dejar de verla.- También mi padre colaboró a que yo no pensara en continuar en Badajoz, ya que de esa forma podría seguir colaborando con él en La Lonja, evitándose de esta forma a tener que contratar más personal, no estando el negocio en condiciones de hacerlo.- Todo ello unido y al mismo tiempo, con la esperanza de que posiblemente en el Cultural Santa Ana se iba a abrir una Escuelas de Formación del Profesorado de Enseñanza General Básica, me animó a seguir aquí trabajando, al mismo tiempo que preparaba las asignaturas que tenía pendiente del primer curso en Badajoz.-

                Para mí esos años de 1.970 y 1.971, fueron extraordinarios ya que veía a mi novia todos los días, todos los días salíamos de paseo y nuestro noviazgo se consolidaba poco a poco sin problemas ni cortapisas.- En cambio, en mi casa, los problemas se acrecentaban.- La situación económica era insostenible, los problemas de pago con proveedores imposible de cumplir, en sus momentos y en sus vencimientos. Los suministros de género para la actividad se veía en la mayor parte de las veces, supeditado a la existencia de liquidez para hacerles frente. La negativa de los bancos a concedernos préstamos o negociación de papel, hacia aún más difícil nuestra existencia comercial.- Y mientras tanto, mi madre evolucionaba, cada vez, más negativamente de su enfermedad. Necesitaba atención y asistencia continua.- Había perdido totalmente el sentido del tiempo y del espacio.- No sabía quién era, ni quiénes éramos nosotros.- Mi hermana Tony, entonces una niña con 14 o 15 años, tuvo que hacerse cargo de ella, ya que Mary, ya se había casado y por tanto emancipado de la casa, y la Tata Juana, no quería saber del tema, ella solo se dedicaba a la casa.-

                Hubo que tomar medidas urgentes para que no continuara la situación crítica que atravesábamos y tuvimos que solicitar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) e incluir en el mismo al 80 % de la plantillas de trabajadores, a los que tuvimos que indemnizar, en menor proporción, que en condiciones normales, pero que igualmente mermaron nuestra modesta y escasa tesorería y presentar una solicitud de Suspensión de Pagos (como entonces se llamaba) y pedir a la Junta de Acreedores, una reducción del crédito del 40 % y un plazo de Diez años para el pago del resto del crédito.

                Esto, después de muchas negociaciones, muchas cartas y circulares de información, muchas horas dedicados a la solicitud de apoyos para conseguir el fin, éste se hizo realidad y pudimos estar más relajados, sin tener que sufrir, personal o telefónicamente, los despropósitos, insultos y desagravios a los que nos vimos sometidos, durante más de dos años.-

                Pude estudiar mi segundo curso de Magisterio en la Escuela Normal SANTA ANA, donde me gradué.- Pude al mismo tiempo, dedicar algo del mismo al trabajo en La Lonja, pero sobre todo pude estar todo ese tiempo con mi novia, a la que veía cada día y de la que cada día estaba más enamorado, tal vez y posiblemente, por todos los problemas que teníamos en casa, con la enfermedad de mi madre, que me hacia huir del mismo.-

                Así estuvimos hasta la muerte de mi madre, en Enero de 1974.- Después de ello y como los problemas económicos no se habían resuelto en su integridad, y aun disponíamos de personal, como era Manolo Cotilla, no tuvimos más remedio que vender mi casa de calle Donoso Cortés, 22, para poder hacerle frente a la indemnización por despido del mismo y cuya cifra de ochocientas mil pesetas, hubo que liquidárselas sobre la marcha.-

                Ya, así las cosas y viendo que probablemente ese sería nuestro futuro, Pura y yo decidimos casarnos, formar nuestra familia y vivir que el pequeño sueldo que mi padre pudo darnos.- Hicimos todos los preparativos de boda, encontramos un piso en la misma comunidad donde vivían los padres de Pura, lo amueblamos modestamente y dentro de nuestra necesidades y nos casamos en la Parroquia de la Purificación, el día 31 de Marzo de 1.974, dos meses después de la muerte de mi madre.-

                La boda fue una autentica desgracia, ya que se fue la luz en la iglesia.- Mi padre, mis hermanos y yo, estuvimos todo el tiempo llorando.- Mi hermana que fue la madrina, y con una barriga descomunal, embarazada de mi sobrina, parecía que iba a parir allí mismo.- El novio se pasó toda la ceremonia llorando y sin poder articular palabra.- En fin una desgracia.- Pero a pesar de todo ello, hemos conseguido formar una familia, modesta y trabajadora, como cualquier otra.- Hemos orientado y educado a nuestros hijos, en la ayuda y servicio a los demás y éstos nos han premiado con unos nietos que nos tienen “tontos” y llenos de felicidad.- Esta era la vida que deseábamos y es la que hemos conseguido.- ¿Cuánto nos ha costado?. Eso nosotros solos lo sabemos.-








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